Irrumpes en lo íngrimo de mi angustiosa estadía terrenal,
Te asientas en mi vida y rompes mis costumbres,
cambias mi creencias y vacias mi conductas.
Eres parte esencial de mi filosofía,
reestructurando los principios de mi angustiosa estadía.
Porque ahora, eres la nueva ciencia que ocupa mis sentidos,
el nuevo concepto de pasión que estudio,
Y sólo para tí es ahora mi mundo,
como para el filosofo su filosofía.
17 de abril de 2002.

