Pienso en tu nombre para escribir este verso.
Vacío los reuerdos, las risas, las visicitudes
y todo lo que pemita dibujarte en mi mente.
Repaso tus ojos,
esos ojos que me atraen,
cual si fueran imanes de amor.
Esas ventanas que me fascinan,
que dejan ver tus defectos,
tus arranques de rabia,
tu indómita forma de pensas.
Esos ojos,
responsable de la forma más picaresca de mirar.
Pensar en tu sonrisa
me hace levantarme de mi asiento.
Me deleita saber, que mañana,
tan dulce paisaje dibujado en tu rostro,
disfrutaré otra vez.
Esa franca sonrisa,
que surge como el amanecer.
Válgame Dios!
Tus brazos,
tu presencia elegante, especial.
La descripción perfecta
no alcanzaría sin derramar una lágrima,
no podría trazar las coordenadas
para la perfección de tus movimientos.
Y eres tú,
y no eres mío...
simplemente tú.
Vacío los reuerdos, las risas, las visicitudes
y todo lo que pemita dibujarte en mi mente.
Repaso tus ojos,
esos ojos que me atraen,
cual si fueran imanes de amor.
Esas ventanas que me fascinan,
que dejan ver tus defectos,
tus arranques de rabia,
tu indómita forma de pensas.
Esos ojos,
responsable de la forma más picaresca de mirar.
Pensar en tu sonrisa
me hace levantarme de mi asiento.
Me deleita saber, que mañana,
tan dulce paisaje dibujado en tu rostro,
disfrutaré otra vez.
Esa franca sonrisa,
que surge como el amanecer.
Válgame Dios!
Tus brazos,
tu presencia elegante, especial.
La descripción perfecta
no alcanzaría sin derramar una lágrima,
no podría trazar las coordenadas
para la perfección de tus movimientos.
Y eres tú,
y no eres mío...
simplemente tú.
año 2002.

1 comentario:
dos mil dos. mmmm.... este poema venia directo del alma.
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