"... Quiero subir al cerro, mirar hacia abojo, hacia la tela polvorienta de Santa Ana, extendida sobre el valle, anclada sobre las grandes fincas de café que la rodean. Quiero verla otra vez en las mañanas diáfanas del trópico, después de un aguacero embozada en el transfondo verde de El Salvador. Quiero subir al cerro al mediodía, cuando las nubes blancas se hinchan, pasan bajito casi tocando las casas, acariciando al pueblo somnoliento de gentes que todavía no han aprendido a ir de prisa, ni siquiera a hablar de prisa con el stacatto de la metrópoli. Quiero ver de noche la tela de araña resplandeciente, con las luces brillándole en los hilos como gotas de rocio."
Este libro me esta haciendo despertar una sención que hace tiempo no tenía, el escuchar la voz del autor de un libro, o mejor dicho de su protagonista. A pesar del hecho que es la segunda vez que lo leo, es sin duda uno de esos libros que envenan el alma y que pegan tus ojos a las páginas como imanes. Sólo aquel que haya crecido en las faldas de uno de lso volcanes o de los cerros de El Salvador puede tener esta misma sensación, y aquellos que no han tenido tan dichoso privilegio, sin duda encontrarán consuelo de embriagarse con una lectura como ésta. Mismo consuelo, acariciará los recuerdo, que ansían volver a ver a esos gigantes dormidos que se admiraban a través de las ventanas o terrazas de las edificaciones mudas que los vieron crecer.
D.J. Flakoll y C. Alegría. Extrato de "Cenizas de Izalco"
Este libro me esta haciendo despertar una sención que hace tiempo no tenía, el escuchar la voz del autor de un libro, o mejor dicho de su protagonista. A pesar del hecho que es la segunda vez que lo leo, es sin duda uno de esos libros que envenan el alma y que pegan tus ojos a las páginas como imanes. Sólo aquel que haya crecido en las faldas de uno de lso volcanes o de los cerros de El Salvador puede tener esta misma sensación, y aquellos que no han tenido tan dichoso privilegio, sin duda encontrarán consuelo de embriagarse con una lectura como ésta. Mismo consuelo, acariciará los recuerdo, que ansían volver a ver a esos gigantes dormidos que se admiraban a través de las ventanas o terrazas de las edificaciones mudas que los vieron crecer.

1 comentario:
i can't wait.
for the book...
y por los dvds de la tenchis!
Publicar un comentario