Los días pintan grises pero para mí el cielo siempre es azul. Eso fue lo que pensé al iniciar esta semana donde casi recorrrí de punta a punta mi terruño de América.
Todo comenzó
el jueves pasado cuando mi tía, mi hermana y mis dos nenas nos fuimos al hotel "coma y beba todo lo que quiera". Confieso que mis experiencias anteriores en ese hotel me dejaron mejor sabor de boca, literalmente, porque la comida ha bajado la calidad asi que aunque puedo comer y beber todo lo que quiera la comida no es de aquel sabor que te invité hacerlo. Sin embargo, la compañia no podia ser mejor. Mi hermana y yo compartimos una habitacion donde dormimos, vimos películas, platicamos y disfrutamos del paradisiaco paisaje, que sin lugar a dudas nos cabes en estos pocos kilometros cuadrados que nos ganamos en la conquista. Fue bonito además conversar con la tí Colifror Mayor,siempre uno aprende algo nuevo de ella. Espectacular fue también que la mañana nos abrigara con su manto cuando decidimos levantarnos temprano e ir a caminar sobre esa arena, que en relaidad
no es más que piedra molida. Todo sin lugar a duda fue como Dios lo planeó, ya que no tuvimos ningún inconveniente y me deleité con una de mis pasiones favoritas: La fotografía. Confieso que la Daniela casi me termina odiando depsues de retratarla más de 100 veces. Un atardecer espectacular, una convivencia femonal y una comida que merecer ser mejorada fueron los ingredientes necesarios para iniciar esta semana agostina. El fin de semana pasó sin mayores complicaciones en casa de mis tios cuidando a Peluche, tomandole fotos a una mariposa que religiosamente visita una flor que está a la entrada del jardín y compartiendo con la más callada de las Tías Coliflor. El Lunes, no obstante due un día de trabajo, pude compartir la tarde con mama y la hermana loca. Comprar ropa, tomar café y disfrutar de mi serie de las 5 fue un día perfecto, que me permitió recargar energías para el día en que la familia medio entera nos fuimos de paseo al pueblo donde todos los
fines de semana son de feria, pero no cualquier feria eh!... Feria de Comida!,... ah ! es que mi gente es tan ingeniosa que si los bolos chupan porque pierden y chupan porque ganan, tambien nos podemos inventar una feria que se celebre todos los fines de semana y que ademas se venda solo comida!... que rica Feria. Un paisaje maravilloso me permitio retratar las bellezas geograficas de este mi pedazo de tierra mal manejado por políticos egoístas, pero que muy a pesar de eso encuentra en sus paisajes la motivación perfecta para seguir adelante. Comer, comer y comer fue le martes. Me deleite fotografian
do la Iglesia de aquel pueblo, me deleite comiendo y riendo con mama y dos de las tias Coliflor, la mayor y la callada, y luego empezar el regreso a casa haciendo dos paradas para seguir comiendo. La primera, quesadilla y café, la segunda dulces de frutas naturales. La tarde terminó antes de que mientras nos despediamos en la venta de dulces naturales, me sente en la acera y disimuladamente corté dos pequeñas matitas. Sí me las hurté y es que repentinamente se me ha dado lo de la botánica, y estoy empezando a adornar mi pequeño jardín. Las plantas nos se roban relamente, pertenecen a la tierra y lo único que hago es cambiarlas de lugar. Así al llegar a casa las sembré en macetas hechas con recipientes vacios y es un orgullo para mí decir que una ya se pegó a la tierra, la otra lucha por su vida. El miercoles continuó la accion, y el tio matemáticas se unió a la fiesta agostina, nos subimos todos en el "Camino a Dios" y nos fuimos a la playita de siempre. Nos fuimos bien
temprano para encontrar la playa vacia y el club tambien. Sabia fue la decisión de la Tia Coliflor Mayor porque encontramos el club solo para nosotros y asi lo disfrutamos toda la mañana. Tomamos fotos, grabamos a la Tía Coliflor Callada nadando en un video que sin duda quedará para la historia, y sin duda
que desperto los celos de su hermana mayor que pidió que la grabaramos mientras hacia un baile acuatico sincronizado. Que rico el marisco, lo dice alguien que solo come lonja empanizada con micha
salsa rosada. Yo pude ver como todos se comieron hasta el último pepino. A las dos de la tarde estabamos listos para volver a casa, todos felices y huyendo de la afluencia de personas que llego despues del mediodia. Ya no fue más nuestro club, asi que decidimos ir de vuelta. Eso sí, no sin antes hacer l
a parada obligatoria para tomar café y comer quesadillas y empanadas, lo que me dio la oportunidad de fotografiar una flor preciosa sembrada en agua. Así entre anon
as y risas regresamos a casa. Mama Coliflor estaba ahi, ella no quiso ir porque el calor del mar la pone fuiriosa dice, realmente la pone furiosa el sol del mar, de la montaña, de la ciudad, el sol que es el mismo, pero esa es otra historia. No dormí en casa ese día, sino que arme mi cuarta maleta de la semana y me fui a casa Peluche otra vez, para poder ir el jueves al pueblo natal de las tías Coliflor. A las 4 30 de la mañana sonó el reloj, era hora de levantarse, porque tí matematicas iba a pasar por nosotros a las 5 30, y si el dice a la 5 30 es excato, como las matemáticas. Asi fue, a las 5 29 sonó el pito del "Camino a Dios" y mi herman y yo, no estabamos completamente listas, pero salimos corriendo porque sino nos esperaba una exacta regañada. Asi, Tio matemáticas, tia Coliflor Mayor, su hija, mi hermana y yo nos fuimos a la tierra de la casacada a la orilla de la calle. Vi el amanecer mientras leia mi libro, canté "Mariposa Traicionera" mientras pasaba por la tierra de los Chorizos, y justo cuando llegamos al Valle de Oriente, paramos a comer ahi donde dicen que venden carne de Chucho. Un plato de frijoles, platano frito, huevo estrellado, cuajada
y tortillas amenizó la mañana, y fue acompañado por una taza de leche de vaca que disfrutamos a la orilla de la calle. Que rica comida la que preparan las Hermanas Palomo, dícese de las que nos sirvieron esa mañana. La calle del desvío a la ciudad de la cascada a la orilla de la calle no era buena fisicamente, conviertiendo en al "Camino a Dios" en una verdadera montaña rusa. Pero tal fue la alegria al llegar al pueblo y pedir las partidas de nacimiento de mis tios, razon principal del viaje, y luego
recorrer aquellas calles adoquinadas. Ver la cara de la Tia Coliflor Mayor mientras compraba gustosamente cuajada, frijoles colochos, tamales y jabon de tunco para
mi abuela. Tomarle una foto a mi hermana en la casa donde nació monseñor Romero y platicar con uno de esos tíos que saben quien es tu mamá pero no tienen idea quien sos vos. A las once empezamos a descender de aquel pueblo escondido entre montañas, mientras la Tia Coliflor Mayor junto al Tío Matemáticas recordaban episodios de su niñez. El calor fue nuestro compañero durante este viaje, y hacia sudar a cantaradas a mis dos tíos. Alrededor de las 2 30
de la tarde llegamos al pueblo donde se comen enredos, y paramos ahi para deletirnos con la última comida de la semana de fiesta. Fue una rica pero cara comida.
Sin embargo la disfrutamos y continuamos el viaje de vuelta a casa. Mi piel estaba quemada, pero mi corazón tan satisfecho de haber disfrutado de mi familia y de mi terruño. Mi camara estuvo ahi para retratar todo y para permitirme hoy hacer esta crónica que no es mas ue mi deseo por no olvidar esta semana que fue espectacular: COMIDA, FAMILIA Y FOTOS!! Qúe más puedo pedir?

1 comentario:
mira mamayita...
como que "que mas puedo pedir?"? PUES A MI, NO!!! OBVIO!!!!!
que galan te la pasaste la semana del divino chamba... ahhhhh que chivo me la pase yo al leer estas tus palabras... NEJECITO ver ese tal video de las tias en el nado sincronizado... y que risa me ha dado eso de tu tio matematicas!! que viva V!!!
ahhhh y todo con la mariposa traicionera de soundtrack. que galan!!
lo unico que no puede creer son estas tales madrugadas que contas... si me ha costado despegarte las colchas a las 9 am!!! no puede ser!!!!
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